REEJA [רֵעֶךָ] > Tu prójimo

La palabra hebrea REEJA se escribe רֵעֶךָ y significa “tu prójimo”, “tu compañero”, “tu amigo” o “tu semejante”. Está formada por la palabra rea (רֵעַ), que significa “prójimo” o “compañero”, junto con el sufijo -ja (ךָ), que indica posesión en segunda persona masculina singular: “tu”. En la Toráh, REEJA no se limita a un amigo cercano, sino que abarca a toda persona con la que convivimos y hacia quien el Eterno nos llama a actuar con justicia, misericordia y amor.

Sinónimos:

  • Compañero
  • Semejante
  • Amigo
  • Hermano
  • Vecino

“No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo (reeja) como a ti mismo. Yo soy YHWH.”
– Levítico 19:18:

Este mandamiento constituye uno de los pilares de la vida en comunidad y refleja el carácter santo y justo del Eterno.

Importancia Espiritual:

REEJA nos recuerda que la obediencia a la Toráh no solo se expresa en la relación con el Padre, sino también en la manera en que tratamos a quienes nos rodean. Amar al prójimo implica practicar la justicia, la compasión, el perdón y la verdad. Cuando un intérprete de la Ley preguntó a Yeshúa cuál era el gran mandamiento, Él unió el amor al Eterno con el amor al prójimo, afirmando que de estos dos mandamientos dependen toda la Toráh y los Profetas (Mateo 22:37-40). De esta manera, Yeshúa no introdujo un nuevo mandamiento, sino que reafirmó la enseñanza dada desde la Toráh, mostrando que el verdadero discípulo refleja el amor del Padre tanto hacia Elohim como hacia su REEJA.

Comprender REEJA nos desafía a vivir una fe auténtica, donde el amor deja de ser un concepto y se convierte en acciones concretas de servicio, reconciliación y misericordia hacia los demás.

Oración sugerida:

Padre Eterno, enséñanos a amar a nuestro REEJA con el mismo amor, justicia y misericordia que Tú nos has mostrado. Quita de nuestro corazón el orgullo, el rencor y la indiferencia, y ayúdanos a reflejar el carácter de Yeshúa en cada relación. Que nuestras palabras y acciones honren Tu Nombre y sean un testimonio de Tu Reino. Amén.